
He querido retomar las publicaciones luego de un tiempo de estar ausente, por razones de trabajo. En todo caso, en el receso he seguido leyendo muchos artículos de neuromarketing, que es un tema que me fascina. Dentro de estas lecturas me encontré con el título que tiene este post que me llamó mucho la atención, tomando en cuenta, más aún, que la primera bajada del artículo es lo que se recomienda a continuación:
Céntrese en el corazón del consumidor no en el cerebro, es lo que señala Lior Arussy en
una publicación reciente (Enero de este año) quien muestra su estricto
rechazo a la práctica del neuromarketing principalmente desde la
perspectiva moral. Dentro de ella se plantea las siguientes preguntas;
¿Qué dicen estos estudios sobre el modo que nos relacionamos con clientes?
¿Cuándo
reducimos a nuestros clientes, a nada más que una serie de estímulos y
respuestas, qué dice esto sobre la naturaleza de nuestras relaciones?.
Arussy
remarca que el neuromarketing reuslta ofensivo, como a su vez,contrario
a cualquier principio de experiencia de cliente. Habla que la
disciplina trata al cliente prácticamente como un un cajero automático,
desde la perspectiva emocional:
"Si usted quiere influir en un cliente, usted solamente tiene que saber que botón empujar".
"Muestre al cliente una imagen de un campo lozano, verde y ella comprará el producto X",
"Expóngala a las imágenes de miembros repugnantes y ella comprará el producto Y de miedo"
.
En definitiva, lo que hay que determinar en nuestros clientes es la "clave emocional"
y serán nuestros.Algunos vendedores piensan que el saber la mecánica
del cerebro del consumidor podría permitirles hacer con el cliente lo
que deseen. Neuromarketing es un nuevo capítulo en una vieja práctica
de engaño, tratando al cliente como un objeto, al cual los vendedores
creen pueden manipularlo como ellos quieren.
Finaliza
recomendando, en vez de ensuciar el cerebro del cliente, enfoquese su
corazón: Desarrolle una apelación y una experiencia económicamente
justificable para la cual el estará dispuesto.
Los clientes son
más simpáticos y más inteligentes como nunca antes lo fueron. Es hora
de dejar de insultarlos. Trátelos como compañeros honestos en una
relación recíproca. Trátelos como individuos, no como máquinas, y apele
a su capacidad de tomar decisiones.
Si usted quiere que ellos tomen las decisiones correctas, deles los motivos correctos,no un escanograma del cerebro.
Como
señalé anteriormente, he tenido tiempo de leer varios artículos
especializados sobre el tema, y de esa lectura he llegado a las
siguientes conclusiones:
A.- El neuromarketing está todavía en
las primeras etapas, e investigaciones básicas por eso, hasta el
momento, las recomendaciones de prácticas directas deben ser sacadas de
las nuevas conclusiones con mucho cuidado. Sin embargo, en los próximos
años una deducción concreta de implicaciones prácticas será probable.
Para alcanzar objetivos de optimización a corto plazo el
neuromarketing, por ejemplo, podría examinar si una variación de la
marca es razonable, o como las comunicaciones entre el consumidor y la
empresa pueden ser mejoradas.
B.- En la actualidad el
neuromarketing, no puede indicar aún en forma concreta, cómo se puede
originar una marca consolidada. No existe nada que pueda lograr el
señalar categóricamente en forma certera, cuan efectivo puede resultar
la utilización de un determinado instrumento para la Construcción de
una Marca. Si bien existen algunos estudios de reproducción de
imágenes, éstos están aún distantes de la Investigación de Marcas
alrededor del tema de la “Emocionalización de Estímulos Visuales”,
donde se muestre que la emocionalización es el resultado de un proceso
clásico de condicionamiento. No se ha investigado si éstos resultados
se pueden transferir a la construcción de marcas. En definitiva la
pregunta ¿Cómo aprendería el cerebro a ser leal?, desde la perspectiva
del neuromarketing aún no se puede contestar, es algo sobre lo que
actualmente sólo se puede especular.
C.- Es conocido en el
mercado de consumo que un rendimiento, puede inducir una activación de
recompensas. Estudios más recientes muestran además, que la percepción
de estímulos específicos de publicidad de productos coincide con la
activación de centros de recompensa. Con eso se puede vislumbrar desde
la perspectiva neurofisiológica, como que las marcas pueden ser
cargadas “emocionalmente” por la publicidad.
Por
otro lado, poco se sabe actualmente sobre de cuáles características de
una determinada publicidad son capaces de transportar “emociones”.
Así recientemente un estudio mostró que anuncios evaluados como
atractivos tienen un impacto recompensante en el cerebro. Para eso se
comparó el impacto neuronal de 30 anuncios atractivos reales diferentes
entre sí. El centro de la activación del cerebro modulado por la
atractividad formó el Núcleo Accumbens. El impacto recompensante de
anuncios atractivos podría explicar, porque éstos atraen más la
atención visual y que por eso pueden ser mejor recordados. Sin embargo,
no se puede afirmar, que la publicidad solamente funciona cuando va
acompañada de un impacto recompensante. Por el contrario, publicidad
repugnante también se recuerda bien.
D.- Hasta ahora,
también parece confuso si los datos obtenidos por la reproducción de
imágenes del cerebro pueden explicar y prever el comportamiento de
compra observable, mejor que los métodos más clásicos como por ejemplo
las encuestas. Esta pregunta sólo puede ser contestada investigando el
impacto neural simultáneo de diferentes instrumentos del marketing. Las
universidades de Stanford y del MIT se centran en ésta pregunta con
toda la complejidad metodológica que ella conlleva.
E.-
Tampoco a la fecha existen, estudios que contesten si existen tipos
neuronalmente diferenciables en la toma de decisiones, y que el
producto de esa diferenciación podría ser la base, por ejemplo, de una
Segmentación del Mercado.
F.- Lo que si está claro, es que
el neuromarketing al igual que otras corrientes de la nueva ciencia
aplicada al management, está cuestionando el clásico concepto de
racionalidad que generalmente usan los neoclásicos, para explicar
fenómenos que conducta humana en el ámbito de la socioeconomía que
suponen, mucho mayor complejidad.
G.- Al respecto de la
Ética, en cuanto a la aplicación del neuromarketing, como en el caso de
toda herramienta que pueda revestir un peligro para la sociedad por el
mal uso de esta, se requiere que la propia sociedad establezca cuales
conductas le son disfuncionales, al respecto de la aplicación del
neuromarketing, y luego generar una cultura lo suficientemente fuerte
como para que dichas conductas, se prevengan, detecten, y se cambien
para que así la sociedad sea lo que ella espera, además de ser viable
en el tiempo.
H .- La aplicación de métodos de la
investigación de neuromarketing a problemas relevantes ya ha entregado
varias implicaciones teóricas:
Primero, el acercamiento de una
medida neurocientífica puede conducir a resultados más objetivos, así
como los investigadores esperan ganar nuevas ideas específicas dentro
del proceso inconsciente y automático de influencia del comportamiento
de humano.
Segundo, neuroeconomía y neuromarketing han surgido de la
fusión de la economía y neurociencia. Este acercamiento
transdisciplinario, puede ayudar a ambas disciplinas a ganar
perspectivas innovadoras así como generar nuevas ideas.



Las emociones humanas son tan disimiles en los individuos como individuos hay, pero el Sr Lior Arrusy tien mucho de razon en sus analisis ya que el factor afectivo de corazon del cliente puede ser mas determinante en el exito de las empresas en sus relaciones con los clientes, que desarrollos cientificos de neuromarketing.
Tengo alguna experiencia en ventas y la base de mi exito en ellas siempre fue de la mano con las experiencias positivas y momentos de verdad muy satisfactorios de los clientes con la compañia a la cual represente en su momento.
Ojo no todo el que dice ser vendedor lo es, no es sensillo serlo.